viernes, 28 de noviembre de 2008




A veces no sabemos explicarnos,

manifestar el cómo

y mucho menos el porqué.

Nos pasa a todos.

Es un espacio de lucidez indescifrable

en el que se nos enroscan las palabras

en el que se enredan las visiones

los delirios y los deseos.

Pero no sabemos explicarlo,

no podemos ponerle nombre

ni imaginarle forma.

Nos pasa en el amor

en el desamor.

También en la búsqueda de nuestro camino.

Nos pasa

en los claroscuros de las etapas intranquilas.

En las arenas movedizas del crecimiento.

Pero pienso

que todo lo que se remueve

todo lo que se retuerce

se agranda,

se sabe,

se crece.

Y aunque a veces duele

duele, duele

y a veces pica

y otras muerde.

... En la habitación propia

cuando se nos da la vuelta el día

en esa intimidad completa del pensamiento,

justito antes del viaje

del sueño...

ahí

ahí

... se nos descubre el sentido

el valor...

ahí encontramos la puerta.

Y después,

detrás de esa puerta

está la palabra que buscábamos.

La llave secreta de los secretos

que cada uno tiene sobre sí mismo

incluso para uno mismo.

domingo, 16 de noviembre de 2008

martes, 11 de noviembre de 2008



Súcubo porque en el desenfreno atolondrado de nuestra indecencia te bebo el alma y con ella me recreo en sueños cenagosos.

Súcubo porque con la sangre que nos removemos busco la forma de invadir la que te quede en calma.

Porque en el narcisismo frustrado me hago fuerte y eterna. Me hago con tus impulsos, me hago con tus pensamientos ocultos, con la sed de tu cuerpo, con el rastro de tu serenidad, me hago con los rastrojos de tu paz atropellada.

Súcubo porque si te muevo, si te tomo, si te dejo, si te rompo... es para echarles de comer a mis demonios y que éstos me sostengan la pluma.

Y tú íncubo, porque tus ojos alucinados en las postrimerías de la rendición al placer dicen, dicen no claro pero sí descifrable... que te pierdes por los infiernos dulces... y que te activa el desconsuelo de la incertidumbre.

viernes, 7 de noviembre de 2008

A Margarita Xirgú, por su magia imperecedera.


Dicen que su voz despertaba a las piedras, que sus ojos se comían los espacios.

Dicen que el Teatro de Mérida (espléndido, intimidatorio y vivo) palicedía con la Xirgú encendida.

Dicen que se arrancaba el alma en cada función y que la entregaba ciega en su vida.

Que Medea emergió de entre su piel y se hizo con cada una de sus venas. Que Unamuno recuperó para ellas el esplendor de su genio. Que Lorca se bebió sin pausa su talento y que ella se lo devolvió con un esplendor racial.

Que fue la más grande, y que cuando pisas sus escenarios aún se respira el perfume punzante de quien se deshace el cuerpo, de quien se vacía con honestidad y fuerza. Que aún huele a sus batallas, que las tablas besaron sus pasos y las butacas lloraron su exilio.

Margarita, la venus tarada, completa y deslumbrante de nuestro teatro.  
...

Ojalá que pronto puedas
correr por altas montañas
libre de tu camerino
como una corza de llamas.


García Lorca
...

sábado, 1 de noviembre de 2008


"Matías vende cupones encaramado a una pared en la estación de autobuses. Le acompaña Neo, un labrador negro de ojos pacientes y expresión satisfecha.

Neo se entretenía esa tarde jugando entusiasta con una pelota del tamaño de una mandarina. La mordía, la acorralaba entre sus pezuñas y le daba vueltas. 

En un despiste se le escapó y se alejó irremediablemente precipitándose por las escaleras que bajan a los andenes. Pero Neo no la persiguió. Aunque se estuviera alegrando el día con ella, ni pestañeó.

Observó con un inequívoco gesto de pena infinita cómo se perdía su rastro, siguió el peregrinaje de su juguete con sus ojos enfermos de tristeza, con una expresión de frustración inabarcable, con la misma expresión de pérdida que tendrían quienes se estuvieran despidiendo de su amante en los andenes de abajo. 

Pero no se movió porque no pensaba dejar solo a Matías ni el tiempo de un suspiro. Éste vivía ajeno al drama que se había desatado para su lazarillo, pero Neo no hizo nada para advertirle del problema. No quería inquietarle.

El gesto fue de una elocuencia abrumadora. Ni un titubeo, ni un tímido asomo de duda porque su fidelidad cierta, su fidelidad clara y entera le decía que no era sólo el custodio, el compañero de ese hombre. 

Neo sabía algo que no se aprende ni enseña, algo que forma parte de la intuición de la generosidad. Sabía que mientras se mantuviera a su lado, muy cerca, imperturbable... su amigo Matías no estaría ciego.

Así que no iba a moverse de allí. "

...

A Silvia, María y Kechu, que me prestaron sus ojos para ser capaz de ver esta historia.

lunes, 20 de octubre de 2008


CARA A:

- El último beso- me dijo- la última vez que te abrazo, que me tienes, la última que me acaricias, la última vez que me descubres.

Pero no es cierto. No puede serlo porque cuando deslizó dulcemente su lengua entre mis labios... cuando arrugó la nariz y me dijo: "Vete"... noté que mentía.

Que no quería echarme

ni olvidarme

ni perderme.

Mentía, sí, mentía.

Ella aún me quiere.

CARA B:

Cuando cerró la puerta me di una ducha fría.

Me costó resistirme a su sexualidad. Tan evidente, tan calurosa e hipnotizadora... 

Lo eché y me quedó el cuerpo encendido, cierto, por el calambre morboso de un beso lascivo y tierno. 

Levanté el teléfono:

-Estoy en la 114. Baja, que por fin estoy sola y tengo hambre de piel. 

sábado, 11 de octubre de 2008

Despierta, venga, despierta...





"Tan poquito me falta para quererla que no me resigno. 

En cada encuentro indago secretamente para descubrir qué ingrediente, qué ausencia me impide pensarla en las noches como se piensa cuando éstas dejan de ser de uno mismo. Cuando las noches se ponen el eco de la piel amada. Qué falta, maldita sea, qué falta...

Y me escucho.

Ella me activa, me ilusiona, me divierte y me estimula. Tan lejos, tan inalcanzable siempre... y tan vulnerable, tan cercana ahora. 

Escucho alejándome de los ruidos...y entiendo un poco más cuando dejo que fluyan mis verdades, mis mentiras, cuando dejo que por mis venas recorran impunes el veneno, el sermón, la tentación, el querer, el poder y el antídoto. Cuando me asumo aturdido y vanidoso. Sólo cuando abro todas las puertas...

veo.

Soy capaz de no poder necesitarla porque ella me necesita. Lo soy. 

Tal vez... tal vez si paseara muy cerca y no pudiera tocarla, lograrla... tal vez entonces...

Tal vez el ingrediente que no me encuentro sea su ausencia. 

Y si la pierdo, si me patea y se va cansada y rendida...  si la pierdo... despertaré y me golpearé por imbécil y me arrancaré la piel y me entregaré al delirio... pero mientras la posea las noches que se me antojen... no seré capaz de entregarle las otras que me restan para que las tome su recuerdo."

martes, 7 de octubre de 2008


Ella no quiere escucharlo y él no quiere decirlo.

Sorda y mudo, entonces, se refugian en su mundo clandestino, provocador y demente. Un mundo en el que el lenguaje que los une es el de la complicidad, el deseo y el intercambio.

Se encuentran entre las idas y venidas de sus vidas. Sus otras vidas, que no tienen nada o poco que ver con la que los lleva de vez en cuando a pertenecerse en la intimidad de la 106, la 208... o donde quiera que puedan hacerse con cuatro pareces que los protejan, los escondan y les guarden el secreto.

El secreto es secreto porque no pueden tenerse. Pero pueden elevarse esporádicamente y coquetear con el espejismo de un amante. Reinventarse.

Pueden saberse el cuerpo del otro y al salir, al cerrar la puerta, tomar aire y caminar absueltos hacia su otro destino. Sin reproches, sin nada que objetar. Se lo dan todo y no se deben nada.

Pero es cuando las caricias pacientes... es cuando ella lo acuna y protege, cuando él le besa los hombros y la busca inconsciente en la lucidez de la duermevela... es cuando se tienen en silencio cuando parece que no es que ella no quiera escuchar, que no es que él no quiera decir...

Es en la evidencia de los abrazos eternos donde se preguntan si es que no escuchan... no dicen... porque no pueden. No deben.

Donde dudan si esas cuatro paredes mantienen el encantamiento de los exilios momentáneos de sus rutinas... o son cuatro carceleros que les asfixian la valentía para decirse...

... aunque no puedan...

... aunque no deban...


...que se quieren.

domingo, 5 de octubre de 2008

Notas de una merienda




Qué frío hace.

Estoy en un banco perdido perdida en una ciudad desangelada,
tan ordenada que no te permite fantasear
tan rápida que no te permite deambular.

Pero yo fantaseo y deambulo porque hace frío y quería que la ciudad me contara algo.
Salí a buscarla y la encontré en este banco.

En el río.

En el silencio y en el espacio abierto. 

En los dos cisnes blancos que fotografié con tan poca fortuna pero que me rescataron la fascinación de la infancia. 

En el libro que me prestaron esta semana y que todavía me golpea, que se me presenta en sueños y me habla de lo puro, de lo mezquino y de mirarse al espejo con franqueza para no perecer ante ese reflejo. 

Hedda me cuenta, yo sentada y engullendo una salchicha con un nombre impronunciable, que asimilarnos es duro y a veces injusto para quienes nos rodean...pero también la única forma de amar las miserias propias. Pero me lo cuenta desde lo dolorosamente hermoso de la tragedia. Desde los ecos de Medea. Desde la determinación de Antígona y desde las frustraciones de Electra.

Tengo mucho frío, 

el otoño estaba insinuando en Galicia...

...pero esta ciudad parece estar dibujada en invierno...

...hermosa...pero intratable.

Me voy al centro a escuchar acentos exóticos y sentir el vértigo de lo indescifrable...aquí se quedan estas notas, que me he quedado ya sin comida.

sábado, 27 de septiembre de 2008





Un día te despiertas y piensas...

- Ésta es mi guarida y esta mañana la he compartido.

Respiras y sigues pensando...

- Esta noche no he echado de menos la cama para mí sola.

Miras a tu izquierda y un pensamiento fugaz te atropella...

- Me gusta cómo se duerme a su lado.

Y te alarmas porque te lees...

- Querría dormir más noches así de cerca.

Y te levantas de la cama y te vistes y tienes prisa y te acojonas y te vas y no te despides y no vuelves a llamarle ni a contestarle y quieres olvidarte de su cara  pero siempre te acuerdas de que se duerme muy bien entre sus brazos pero como saliste de la cama y tenías prisa y te acojonaste y te fuiste y no te despediste y no volviste a llamarle ni a contestarle y te has acabado olvidando de su cara... te aguantas y aprendes que se puede escapar de muchas cosas pero no de la  propia estupidez.

Y sigues durmiendo sola.

sábado, 20 de septiembre de 2008





Le hacía el amor y el placer de su cuerpo vino al mío cuando asomaban a mis ojos las lágrimas tempranas de un llanto mudo. 

Lágrimas calladas que perlaban mi cara, serpenteaban hasta mi cuello y se dormían en mis pechos. 

Qué fuerza tiene la mezcla del sexo y la pena, la de la piel y el adiós.

Qué profundo amar llorando, qué extraño el cóctel del placer y el dolor. La sensación está loca y esquizofrénica, el orgasmo es vertiginoso y bipolar.

 El adiós es también menos adiós, la pena menos pena y la piel afónica escucha diferente, nueva y perceptiva. Si se puede soñar despierta también se puede gozar llorando.

La rebelión más elocuente de la ternura.

domingo, 14 de septiembre de 2008




Tocaba absorto. Perdido. Tocaba y entre pieza y pieza miraba a su alrededor buscando una persona que le escuchara. El restaurante estaba lleno y las voces que venían de las mesas ahogaban sus notas. Nadie le miraba, nadie hacía caso a su piano.

Se acariciaba la calva y se colocaba el cuello de la chaqueta cuando terminaba de entregarnos un gran éxito de los 40 principales, y se frotaba las manos apagado y frustrado cuando nadie notaba que entre nosotros estaba flotando Mozart.

Yo estaba en el piso de arriba y le observaba como una entomóloga observa un escarabajo tropical extinto. Cada gesto de abatimiento, cada nota dedicada al vacío, a la banalidad de un cumpleaños etílico... le apagaba los ojos y le convertía en un triste elemento decorativo. Él se compadecía en cada segundo de silencio y se resignaba a ser un detalle más en el proyecto de un restaurante. No importa, amigo, pensaba yo. Pero no te encojas para tocar a Bach, no te encojas porque aunque el ambiente no sea el que soñabas, yo moriría por poder arrancar de entre mis dedos, aunque fuera en el peor escenario posible, cualquiera de las historias que nos cuentas con tus manos.

Amigo, no palidezcas, que el ser humano es el único ser capaz de morir de vergüenza. Y no puede morir así nadie que lea los sueños de Terpsícore cuando el resto bramamos ciegos y sordos.


No puede marchitarse así nadie que sepa estar solo rodeado de gente sin perder el pulso por la dignidad.

miércoles, 10 de septiembre de 2008





Él estaba acostado en la cama y, acostada también, apoyé mi cabeza en su pecho y de esta forma mis pies besaban sus pies.

domingo, 7 de septiembre de 2008


Vacías las cuencas de mis ojos,

como vacíos los ayeres,

como vacíos los mañanas.


Desgarrados los recuerdos

esta noche

sólo busco

una palabra cierta que me rescate.


Un destino.


Un sentido para cada paso dado,

para cada aliento perdido,

para el alma vendida y

las sienes rotas.


Me escuchas,

sé que me escuchas cuando

te escribo,

como me miras cuando

te beso.


Te llega hoy un alarido

desordenado, desconcertado

herido

que dice:

"cómo duele la vida,

el zarpazo,

el tiempo perdido.

Cómo duele la vida,

abrázame esta noche

y se acabe este pensamiento"

sábado, 23 de agosto de 2008



Puede que la piel saciada pero el alma yerma.

Puede que los labios secos a pesar de la cama insomne.

Puede también que la huella de sus manos 
emerja alguna noche hambrienta. 
Puede que no con su cara. 
Puede que con otro cuerpo y otro nombre.

Puede que no le quiera y puede que le necesite.

Puede que no le soporte y 
puede que la rabia de no saberle 
me escupa estos versos tarados.

Puede que este final sea una mierda pero

puede

también puede

que sea el mejor posible.

viernes, 15 de agosto de 2008



...

Las mariposas más hermosas no soportan que nadie les acaricie las alas. Éstas se marchitan si alguien, embrujado por su belleza, extiende su mano y las roza siquiera. 

Pueden morir si esto sucede. Es la contradicción más dolorosa y bella que existe. Tan inefablemente espléndidas... y tan inalcanzables.

Hay que esperar a que la mariposa, en pleno vuelo, se pose en nuestra mano  para poder tocarla sin herirla. 

Hay que esperar a que se sienta pletórica y viva para que descanse en la piel de una sin miedo a que le dañes las alas. Recordemos que, si esto pasa, la mariposa más hermosa puede morir de pena. Porque aunque sus alas brillen de mil colores es frágil y tiende a la melancolía. 

Las mariposas más hermosas también necesitan alimento y se lo procuran besando alguna flor, pero la flor ha de tener mucho cuidado. Mucho tacto. Hay que saber que a la mariposa más hermosa se le pude hacer mucho daño con una caricia, se le puede robar el color de sus alas y, no nos olvidemos, enfermarla de pena.

Las mariposas más hermosas se rompen casi sin querer. Y si las observas quietas, tranquilas, sin que se sientan acechadas, te das cuenta de que no soportan ser tocadas porque temen convertirse en gusanos si alguien les hiere las alas.

Pero un gusano de seda, les digo, siempre puede, si descansa y no es abrumado, convertirse de nuevo en la metáfora viva de la belleza. 

Un gusano de seda no es un gusano, es una mariposa dormida. 

Y aunque admiro su belleza frágil y honesta, yo elijo una condena en una guarida de seda antes que aletear en la eternidad tentadora y atormentada. 
...

miércoles, 6 de agosto de 2008






-Entonces...¿te vas?
- Me voy, y así protegeremos nuestros recuerdos de nosotros mismos.

.....

"Adiós paseaba mucho para pensar y para pensarse. Esto lo había hecho muy sabio. Solía hacerlo solo, pero se había acostumbrado.

Él, que también deambulaba buscando su camino, se lo encontró y le dijo:

- Adiós, necesito tu ayuda. He de romper un corazón y no reúno valor para hacerlo.

- Estoy aquí, no temas. Preséntame honestamente, sin excusas, y todo saldrá bien.

Caminaron juntos, en silencio pero escuchándose, hasta encontrarla.

No hizo falta que Adiós dijera nada. Ella leyó en sus ojos el peso de su acompañante.

Sólo un abrazo. Quejumbroso, lento, resignado. Y un beso. Pequeño, perdido y cierto.

Cuando ambos emprendieron el camino de regreso a sus vidas Él le dijo a Adiós:

- Gracias por ayudarme amigo. Yo solo no habría podido hacerlo.

- Yo no he hecho nada- le contestó- Me llevabas en la cadencia de tus pasos, en la lejanía de tu mirada. En las tardes monótonas y en los besos de soslayo. En cada noche desabrida, en cada caricia programada, en cada palabra vacía me llevabas. Ella me sentía. Me olía. También me esperaba, ya me deseaba. Hoy no has roto un corazón, amigo, hoy has sanado dos. Hoy has curado dos almas encerradas en el tic tac de un reloj.

Cada uno siguió su camino. Adiós siguió paseando y dejándose ser encontrado. Él siguió el suyo habiendo aprendido que un punto final a tiempo anuncia los mañanas claros y mantiene hermosos los ayeres hermosos."

....

domingo, 3 de agosto de 2008





- Cuando te vi pensé: "esta niña es un duendecillo". Cuando te escuché sentí que tenías alma de hada miliciana. Luego te leí y descubrí que eres la marea alta en una noche cerrada.

- Te cuento un secreto: la luna es mentirosa. Cuando escribe que crece, miente. Cuando escribe que decrece, engaña. La luna llena apaga una parte del cielo. La luna ciega, sin embargo, te deja ver la infinitud del cielo estrellado.

-¡Qué mentirosa!

...

jueves, 24 de julio de 2008






Unha historia inacabada. Para que a rematedes vós. Para que voedes e compartades o fruto desa viaxe.


- ¿Me olvidarás?
- Desde luego...voy a intentarlo.

...
...


" Se escapó un par de días y se presentó en la puerta de mi casa. Con lo puesto. Una mochila con un par de mudas y la valentía entre los dientes.

- Vengo para quedarme.

Y me miró esperando el golpe del primer asalto. No lo recibió, yo no entendía nada pero verlo en el umbral de mi puerta mendigando un espacio en mi vida me desarmó. Ni él mismo podia creerse lo que estaba haciendo.

Le invité a pasar, claro. Preparé un par de tés londinenses con regusto a vainilla y me senté a su lado en el sofá.

- Supongo que sabes que esto que me pides no tiene pies ni cabeza.
- Sé que te costará encontrarle sentido.

Intenté comprender porqué, casi dos años después, aparecía en mi ciudad con el propósito de dejar su vida y meterse en otra conmigo. Dos años en los que, le constaba, había conseguido reinventarme después de que me abandonara.

- He venido porque necesitaba tenerte cerca.

- ¿Después de dos años? - reprimí un: “¿¿¡¡dos años después de dejarme muerta de dolor!!??

Estaba siendo cruel en el fondo y dulcísima en las formas. No podia evitarlo, aunque me sentía mal por no sentir nada por él. Después de todo, aquella era la locura más enternecedora que habían cometido por mí.

- Solo déjame quedarme un par de días. Un par de días contigo. Como antes. Un teatrillo de lo que fuimos tú y yo. Y si después es lo que quieres, me iré.

La propuesta era tentadora. Aunque cures las heridas siempre es agradable reeditar los mejores momentos. Pero le conocía bien. Si aceptaba jugar a la pareja feliz con él luego sufriría, irremediablemente, un leve psíndrome de abstinencia. Él lo aprovecharía inteligentemente y puede que en unos meses volviera a perder la cabeza. Porque aunque sabía que era un tramposo, me gustaban sus trampas.

- No, lo siento. Ya no te echo nunca de menos.


Desconcierto. Nerviosismo. Se tocaba el pelo y me miraba a mí y al suelo intermitentemente.

- Vaya...-masculló- supongo que entonces estoy haciendo el imbécil.
- No, se agradece . Aunque llegue tarde.
- Te lo debía, ¿no?- y esbozó una sonrisa clarísima.

Yo jugueteaba con los bordes de mi taza de té y él se entregó un segundo absorto al movimiento de mis manos. Con la mirada perdida encendió un cigarro. Dos caladas lentas y reunió fuerzas.

- No he vuelto a ser el mismo desde que te fuiste de mi vida.
- No me fui, me echaste.-sentencié.

Acusó, esta vez sí, el golpe directo.

- Fui un cobarde. Lo estoy pagando.

Respiré hondo. Me mordí el labio inferior.

- Pues ahora no me pidas que pague contigo.
- Necesito…escribirnos. Como antes. No he vuelto a escribir nada que merezca la pena.

Y, por fin, le encontraba sentido a todo. 

He ahí la verdadera razón. Dos años de sequía creativa le habían obligado a perseguir la razón de sus momentos más fructíferos. No me pareció mal, sino una solución desesperada. 

Mezquina, pero desesperada.

- No me buscas a mí entonces, te buscas a tí mismo.

...

lunes, 21 de julio de 2008





Un fantasma.

Yo soy el fantasma que queda del espacio de tus besos.

El que sale entre acto y acto
para la ilusión de un te quiero.

El que gime con los restos de tus abrazos.

Soy yo. Muy en silencio.

El fantasma que espera,
el fantasma de carne,
de piel, 
de anhelos.

El fantasma ciego que palpa en la oscuridad 
de los sueños.

Soy yo.

Casi etéreo,
casi hermoso,
casi vivo.

Soy yo que floto entre tus párpados
no para tenerte
ni para entenderte,
sino para recuperar
el momento
en que tus labios descosieron mis labios 
y escucharon un...

... te

 es

pe

ro...

martes, 15 de julio de 2008




Y vuelo, vuelo alto y el viento que levanto
 me sabe a verano, a sol, a noche,
me sabe a las hogueras que enciendo, 
me sabe a las olas que me tocan,
que se van y vuelven.
Me sabe a ese vaivén justísimo 
que dice que  si no saltas una
las siguientes tardan un solo segundo en llegar.

Ahora estoy en la orilla y se me acercan.

La primera me trae un olor a mar purísimo y
se me pega a la piel en un abrazo libre y salado.

La segunda parecía retirarse vencida pero llega y 
me lame los pies codiciosa y abierta.

La tercera me fue invisible hasta que me salpicó la cara y
me despertó hambrienta y fantástica.

Las olas que me envuelven
también me marean,
también me calman, 
me alcanzan
me inspiran, me desnudan
y alguna me logra.

Cuál de ellas me cure me lo susurrará el tiempo,
el mismo que no tenemos
el mismo que no te cedo,
el que me sirve para curarme
el que me dice que la orilla del mar está rebosante
de imágenes, momentos, caricias, huídas, recuerdos

y otros bálsamos para olvidar.

viernes, 4 de julio de 2008


aúuuuuuuuuuuu...

...que aún la piensas...


aúuuuuuuuuu...


...que aún le espero...


aúuuuuuuuuu...


Qué hacemos tú y yo, tontos, jugando a querernos...


...si tú aún le aúllas a la luna llena...


...si yo todavía aúllo al viento helado...
...

martes, 1 de julio de 2008





- Cariño, ven de mi lado.
- ¡Nos quitan el sitio Samuel!
- Pues nos sentamos en otro sitio mujer.
- Pero muy juntos que sino me da el frío.

....

" Se arreglaron para el paseo dominical. Ella lleva un vestido de flores, él estrena camisa corta y chaleco. Están guapos y se sienten guapos.

Se sientan en un banco del parque para disfrutar juntos del silencio, para cerrar los ojos y sentir cada centímetro de la brisa.

Siempre eligen el mismo banco porque se recuerdan enamorándose en él. Bueno, en realidad el banco ha cambiado. Esto les entristeció porque habían grabado sus nombres en el viejo. Pero una tarde de besos rebautizó al nuevo y los reconcilió con él.

Él la mira con la ternura a borbotones y ella le responde apoyando, siempre coqueta, la cabeza en su hombro.

No son dos enamorados más en un parque.

No puedo dejar de mirarles por la explosión de mutua gratitud que irradian. No puedo evitar conmoverme cuando él le aparta un mechón de la frente con la suavidad de un suspiro y ella agradece el gesto entrelazando sus dedos y besando, muy quedamente, su mano.

Ella se llama Laura. Él es Samuel.

No son sólo una pareja en un parque. No son sólo dos ancianos acompañándose. Son dos amantes en un banco, sólo queriéndose.

Yo les miro y pienso que la próxima vez que vea dos nombres en un banco no veré sólo dos nombres. Veré a Laura y a Samuel. O a María y a Pablo. O a Lorena y a Natalia. 

Veré...una historia. "

jueves, 26 de junio de 2008




Fue un segundo. Se acercó a mí y me lo pidió. No mediaron palabras, sólo la sensación de que se iba, la de que no volvería.

Fue un segundo. Un silencio clamoroso. 

Y se fue.

miércoles, 18 de junio de 2008




- Escríbeme algo pequeña.

- No soy pequeña, soy mayor.

- Sí pequeña, eres demasiado mayor. Escríbeme, que tú eres mi sabia de bolsillo.

...

"Me desperté y me estaba mirando. Eso no me gusta. No se espía a la gente cuando sueña. Gruñí un poco y me desperecé entre sábanas ajenas. Por la noche fueron mi guarida, pero por la mañana me sentía como un insecto  atrapado en una tela de araña. El pobre bicho iba volando, volando...y se dejó cazar.

- Me voy, tengo cosas que hacer.

- No te vayas niña. Ven aquí un momento. Luego ya te dejo escapar.

Me cogió de la mano y me llevó al salón. Me pareció curioso:

- Te escondes aquí, ¿verdad?

- No te rías, nunca traigo mujeres a mi salón.

Era su rincón. Lo comprendí con la primera visual. Su habitación era perfectamente impersonal... pero aquel espacio nuevo era un desnudo integral. Sus libros desordenados, caóticos, manoseados, pintarrajeados... su música escrupulosamente enfilada, casi alfabetizada. Y un montón, un auténtico montón de papeles, libretas, incluso servilletas como lienzos esporádicos, urgentes.

Y una guitarra eléctrica.

- ¿Me cantas algo?

- No sé cantar, pero siéntate.

Y me miraba con ojos de tener el JaqueMate a un suspiro. Dejé de cotillear entre sus libros y me senté:

- No toques muy bien no me vaya a enamorar. No quiero enamorarme de alguien que se carga una edición especial de Zweig.

Y empezó a sonar algo que me era familiar...

... una nana.

Una de mis nanas.

Me descolocó. Un momento. Espera... iba a ironizar sobre lo curioso de ver cómo unos brazos de malote tatuados tañían una guitarra eléctrica para tocar una canción infantil... frivolizar un poco y esconder los coloretes de la rendición. Pero me callé y escuché la canción con la que habían empezado tantos sueños de mi niñez.

Cinco minutos antes urdía la forma más protocolaria de no volver a cruzarme con él. Ahora me abrazaba y le dejaba sentirme humana y débil a cambio de que evocara conmigo, también humano y débil, imágenes de antes de ser mayores.

Nos quedamos dormidos en ese sofá destartalado, agotados de entregas personales. Cuando me desperté ya no estaba. A mi lado una nota que decía:

"La tarareaste medio dormida"

Touché, pensé. Tocada y hundida. Apunté en el mismo papel un:

"Gracias por hacerme pequeña"

Recogí mis cosas y me marché. Sin un teléfono siquiera, y sin intención de dejar el mío.

No lo he vuelto a ver, pero me quedó la historia, la sensación de haber encontrado vida en mi planeta... y la pena de no poder enamorarme de alguien que se carga una edición especial de Zweig."

....




martes, 17 de junio de 2008





Te quebré.

Te ahogué la mirada, 
la que hablaba,
la que  me sonreía,
con la que desperté al mundo perverso
al tierno
al cómplice
al imposible.

Me entregaste tus brazos abiertos,
desnudos,
vulnerables y tristes.
Yo te los llené de fantasías,
de noche insomnes,
de sábanas rendidas y

después...

huí.

Sin adioses, sin mañanas.
Te dejé solo,
roto
y te sentiste los huesos del festín.

Aunque dudes
me tuviste absolutamente.
Yo me vacié en cada momento,
en cada caricia y

sin embargo...

...corrí.

No lejos, 
pero sí remoto.

No invisible, 
pero sí inalcanzable.

Desenfrenada...desencajada...injusta.

Ahora pienso en la palabra perdida,
en la adeudada,
en la merecida...y siento...

que si no exigieras

si comprendieras
sin nada con lo que poder comprender

si no necesitases arañar...

podrías

seguro

pensar en el dolor de la huída,
en la herida abierta,
en el ala inútil
en el porqué...en el porqué no.

podrías...

sin una sóla pregunta

perdonar.

lunes, 16 de junio de 2008

Elas.




Que soa co mar rumoreando, que soa e que chea cando te bica os pés. E as ondas...escóitalas...se estás atenta escóitalas como se desfán de pracer cando abrazan unha rocha.

E lles ves as mans, e tamén ves que non rompen, acaríñanse e reinvéntanse cando se estremecen.

Elas trouxéronme un vento bautismal e espidas arroláronme, e dixéronme eternas que non existía nada que non puidesen calmar.

Se camiñas cos ollos pechados e o ánimo esperto, sentes. Entendes.

Eu pedinlles un desexo. Pedinlles...pero confesáronme que non saben de artificios, nin de maxia nin de asuntos menores. Elas están. Só están e bailan, contoneándose lamen o horizonte.

Só están e nós só miramos. Sedúcenche co seu tacto salgado e entón nada doe, nada queima.

Se desenfocas o suficiente chéganche as súas voces e os seus silencios, e entón...parecerache que xa ninguén
nunca
saberá escoitarche igual.

miércoles, 11 de junio de 2008




Que tengo la piel bramando,
y el pensamiento roto,
que la vida abrumada
y tus ojos presentes.

Que me duele el alma
que me sonrío
que me mareo,
que enloquezco.
Y vuelvo a enfocar.

Que vienes,
que vas,
te alcanzo,
te logro...
me agoto.

No sé dónde estoy por momentos,
y a veces tampoco dónde buscar.

Que sienten hoy las piedras,
que enloquece el mar,
que me lleva
que me come
que me escupe y
me sabe acariciar.

Que todo está loco,
ineligible
hipersensible
incontenible.

Que hoy

está

danzando

la luna llena.

lunes, 2 de junio de 2008




Me despido

de nuestros juegos,

de las batallas en cama,

de curarte la espalda.

De ocuparte la vida.


Me despido de tu sombra,

me olvido de los nombres

con que llamabas

a mis manos,

a mis pechos,

a cada centímetro de mi cuerpo.


Me olvido de cómo me enseñaste

a tocarte,

a buscarme,

a encontrarnos.

De cómo me guiabas con tu mano,

de cómo seguías la mía y

me suspirabas.


Me olvido de las huídas improvisadas,

del hotelucho en el que me dejaste sola

una noche

para que te odiara.


No escucho ya

el crepitar de mi piel

si te pienso,

ni escucho tampoco

tus levísimos te quiero.


Hacía mucho que no te me aparecías

y lo hiciste hoy

para que yo sepa,

para que nunca olvide

que siempre

al final...

...me despido.

viernes, 30 de mayo de 2008





Los caminos.

Los que tenemos,
los que buscamos y
los que nos encuentran,
los que se enredan y
los que se huyen.

A veces encontramos dos caminos
que son como dos amantes apasionados.

Saben de tenerse, de mezclarse,
saben del lenguaje de los impulsos
y se escuchan.

Pero se duelen.

Si uno avanza el otro sólo se puede arrastrar,
si uno crece el otro mengua.

No hay equilibrio,
no puede haberlo
Se complementan pero no se funden.
Son ángeles
o demonios
que quieren entenderse pero no pueden.
La quintaesencia de nosotros mismos.

Si el destino es la vida,
el crecimiento,
el viaje,
si el ángel quiere llegar
si el demonio también
se tropiezan,
no entonan igual.

Suena,
puedo oirlo.

Estoy atenta.

Si no entiendo,
será que aún no estoy preparada para escuchar.

martes, 27 de mayo de 2008





El sexo anfibio.

El que te despierta para hacerte el amor,
el que olvidas cada mañana,
el que emerge cada noche.

El que te pierde para que te encuentres,
el que te besa los pies.

El sexo anfibio te busca en el agua,
te toma en el suelo,
te seduce en la distancia y
te apetece en sueños.
Te desnuda leyéndote el alma
cuando la luz está templada.

El sexo anfibio nos habla de besos líquidos,
de adioses
reencuentros
casualidades
caprichos
del deseo y de un poco de ternura.

El que es medio mago,
al que arroparías,
el que te saca de tus casillas.

El que tiene alas
pero no vuela.

miércoles, 21 de mayo de 2008




No sé de qué quiero escribir hoy,
pero sé que hay algo que quiere salir.

Busco palabras pero se me escabullen,
las busco pero hoy no me encuentran ellas a mí.

Esta tarde gris de calabobos
me parece que cuanto más tiempo tenemos
más tiempo perdemos.

Yo no quiero perderme
y me busco.

Me busco en los días vacíos,
en las mañanas aceleradas,
me busco no porque esté perdida,
me busco porque buscarse es el primer paso para
algún día,
o varios
o todos
encontrarse.

Buscarse es un ejercicio brutal
de honestidad
de realismo,
buscarse es desempolvar las miserias,
las grandezas,
lo méritos y los errores
y con todo eso
entenderse.

Encontrarse no es un destino,
es darle sentido a un camino
que puede ser escarpado,
abrupto
puede estar sembrado de almendros en flor
y puede serlo y tenerlo todo a la vez.
Cuando esto ocurre, nuestras vidas son plenas.
Son vividas.

No, no es esto un poema.
Es una ventana,
un torrente de agua,
un pétalo que acariciar,
unos labios que perseguir,
una mentira,
un dilema.

No, esto no es un poema,
somos todos
cuando nos desnudamos
cuando tenemos miedo
cuando sentimos pudor
cuando estallamos de euforia,
cuando somos iguales.

Son los anhelos y las fobias
son los besos que espero
y los que deseo olvidar.

Las palabras aturdidas son como la vida:
se esconden,
y cuando empezamos a buscarlas
nos cruzamos con otras palabras que se esconden de otras almas,
con ellas coqueteamos
nos mezclamos
y aprendemos de otras palabras
de otros exploradores
de otros viajes.
Y cuando por fin las encontramos
nos damos cuenta de que
si estuvieran desde el principio a nuestro alcance
no nos habrían servido para nada.
No tendrían nada que contar.

lunes, 12 de mayo de 2008





No te acabas pequeña.

No terminas.

No llores que estoy aquí para curarte,
para escucharte,
para quererte,
tan especial,
tan azucarada,
tan visceral y metepatas.

Quieres querer,
te entregas y te aburres.
Pero yo estoy aquí, contigo, conmigo también.
Para cuando despiertes,
para cuando no quieras despertar,
para cuando lo necesites
y para cuando no te dejas cuidar.

No te acabas niña
que acabas de empezar,
y brillas tanto y tan fuerte,
con tanta intensidad
que te digo:
- no llores pequeña
y no me encuentro una palabra
que diga de tí ni un poco
de lo que irradias,
de lo que das.

No terminas preciosa,
ni terminan tus ojos alados
ni tu brutal vitalidad,
no termina el calor de tus manos
ni tienen fin, tampoco, estos versos asombrados
que te esperan para cuando vuelvas a despertar.

Do machismo e os depredadores




Porque hai que escoitar e coñecer o enimigo para derrotalo.
Canto por camiñar!

viernes, 2 de mayo de 2008





Porque tu piel se me presentó despierta
temblé.

Porque tu boca me buscaba impaciente
vibré.

También por los susurros abiertos,
también los ojos entornados,
y las manos curiosas,
y mi espalda pequeña
y el sudor ya en el alma,
y la luz apagada,
la habitación encendida.

Y tus ojos brujos.

Y yo con el cuerpo majara
porque no sabía qué hacer con tanto placer.

Y temblé.

miércoles, 30 de abril de 2008





Os dejo este poema de Alfonsina Storni, porque muchas veces ya hubo quien sintiera antes y algunas veces se tiene la suerte de que fuera una poetisa.




La caricia perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...
Si en el viento te llaman esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?

domingo, 20 de abril de 2008




De los abismos,
las pulsiones y
los silencios.

De los sentimientos encerrados,
de los cuerpos amordazados y
las mentiras digeridas.

De los descubrimientos,
y también de los secretos de lo íntimo absoluto.

De todo esto siento,
de todo esto me quemo.

domingo, 6 de abril de 2008




Se ma acabaron las palabras,
se me escaparon entre las noches frías,
se esfumaron
se perdieron
y ahora buscan un cuerpo encendido.
Uno que les muerda el cuello.
Sólo me hablan del calor, de labios entreabiertos,
de besos alquilados
de manos inquietas y entregas a domicilio.
Ahora sólo buscan pequeñas dosis de amor fingido,
ahora aullan por encontrarse entre una voz desconocida
entre un cuerpo libre,
entre unos brazos abiertos y extraños.

viernes, 28 de marzo de 2008


Me amanecen las palabras entre los labios
si te pienso y
me persigue un verso temprano cuando te sueño.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Pradolongo


Porque queremos e cremos nun cine galego,
porque non escollemos a raíña do baile pero sí imos as festas de aldea no verán e diso nos fala este filme...da verdade, das nosas historias, da nosa forma de vivir, da nosa forma de relacionarnos, das nosas cancións, das nosas lareiras....

...porque Pradolongo é un espello...e si queremos que este espello reflexe a nosa imaxe no mundo enteiro...somos os primeiros en ter que apoiar esta longametraxe.



miércoles, 19 de marzo de 2008





Y si tengo la piel impaciente
y si los labios despiertos
...y si te escucho encendida,
si te miro acechante y
te leo inflamada...

¿porque te consumo en sueños me gastarás el cuerpo?

martes, 18 de marzo de 2008

Sobre los que siempre dicen "no"




Sobre la hipocresía,
la mentira.

Sobre los que quieren encerrarnos el alma porque la suya está amordazada.

Sobre la doble moral, la represión, sobre los que no soportan la libertad de los demás porque son incapaces de gestionar la propia, sobre los que no soportan la libertad porque les pesa en sus vidas estrechas.

jueves, 6 de marzo de 2008




Porque me quema tu voz templada y
porque quiero gastarte en el aliento de los besos prestados
me perderé en el abismo de tu cuerpo desconocido,
en el de tu boca ajena.

Y no sé si querré más
o si me apagaré pronto en la urgencia de tus manos,
pero hoy quiero morderte el alma
sin mañanas,
sin motivos y
sin palabras.

martes, 26 de febrero de 2008








Tengo el alma despistada, hoy me la encontré desnuda y buscándote, abrazando un recuerdo tuyo y aullando que le dolía el corazón.

jueves, 21 de febrero de 2008





Sabes que me esperas hambriento
y te calmas entre otros brazos.
Brazos cotidianos pero no ansiosos,
besos seguros pero corrientes.

Yo te ofrezco incertidumbre y,
con ella,
pasión, caricias espóntaneas y
valor para vivir la vida que deseas
olvidando la conveniente.