miércoles, 18 de junio de 2008




- Escríbeme algo pequeña.

- No soy pequeña, soy mayor.

- Sí pequeña, eres demasiado mayor. Escríbeme, que tú eres mi sabia de bolsillo.

...

"Me desperté y me estaba mirando. Eso no me gusta. No se espía a la gente cuando sueña. Gruñí un poco y me desperecé entre sábanas ajenas. Por la noche fueron mi guarida, pero por la mañana me sentía como un insecto  atrapado en una tela de araña. El pobre bicho iba volando, volando...y se dejó cazar.

- Me voy, tengo cosas que hacer.

- No te vayas niña. Ven aquí un momento. Luego ya te dejo escapar.

Me cogió de la mano y me llevó al salón. Me pareció curioso:

- Te escondes aquí, ¿verdad?

- No te rías, nunca traigo mujeres a mi salón.

Era su rincón. Lo comprendí con la primera visual. Su habitación era perfectamente impersonal... pero aquel espacio nuevo era un desnudo integral. Sus libros desordenados, caóticos, manoseados, pintarrajeados... su música escrupulosamente enfilada, casi alfabetizada. Y un montón, un auténtico montón de papeles, libretas, incluso servilletas como lienzos esporádicos, urgentes.

Y una guitarra eléctrica.

- ¿Me cantas algo?

- No sé cantar, pero siéntate.

Y me miraba con ojos de tener el JaqueMate a un suspiro. Dejé de cotillear entre sus libros y me senté:

- No toques muy bien no me vaya a enamorar. No quiero enamorarme de alguien que se carga una edición especial de Zweig.

Y empezó a sonar algo que me era familiar...

... una nana.

Una de mis nanas.

Me descolocó. Un momento. Espera... iba a ironizar sobre lo curioso de ver cómo unos brazos de malote tatuados tañían una guitarra eléctrica para tocar una canción infantil... frivolizar un poco y esconder los coloretes de la rendición. Pero me callé y escuché la canción con la que habían empezado tantos sueños de mi niñez.

Cinco minutos antes urdía la forma más protocolaria de no volver a cruzarme con él. Ahora me abrazaba y le dejaba sentirme humana y débil a cambio de que evocara conmigo, también humano y débil, imágenes de antes de ser mayores.

Nos quedamos dormidos en ese sofá destartalado, agotados de entregas personales. Cuando me desperté ya no estaba. A mi lado una nota que decía:

"La tarareaste medio dormida"

Touché, pensé. Tocada y hundida. Apunté en el mismo papel un:

"Gracias por hacerme pequeña"

Recogí mis cosas y me marché. Sin un teléfono siquiera, y sin intención de dejar el mío.

No lo he vuelto a ver, pero me quedó la historia, la sensación de haber encontrado vida en mi planeta... y la pena de no poder enamorarme de alguien que se carga una edición especial de Zweig."

....




5 comentarios:

Anónimo dijo...

O mellor até agora.

Microliteratura tamén? Le Camilo Franco. Igual che gusta.

Por certo, recomendas moi poucos libros da nosa literatura e todos "clásicos", amplamente superados pola nova narrativa: A última poesía galega (do 76 a hoxe) non se pode comparar con ningunha outra do Estado, en calquera idioma. Ni ca portuguesa. Non hai cor, é moi superior.

Arianrod

Galeguiña dijo...

Estou indagando sobre Camilo Franco...gracias!!!

Alonso81 dijo...

Buenas...una pregunta, me podrias decir como puedo poner una presentacion en un blog?
Es que he mirado ayudas y nada, soy mu malo para esto, me registre y subi fotos a flickr, pero en el blog no doi añadido la presentacion.
Gracias

Galeguiña dijo...

Vas a deseño, elixes publicar en linguaxe HTML, pegas o código ahí e xa está.

Se non entendes dime q intento explicar mellor.

Bicos.

Alonso81 dijo...

umm si, he hecho eso, pero claro, jeje, donde lo pego? jaja...es que soy muy torpe...estoy más torpe que rajoy delante una camara jaja